Página 1 de 2 12 ÚltimoÚltimo
Resultados 1 al 10 de 19
  1. #1
    πιλότος τρελός πετώ
    Registro
    13 may, 08
    Ubicación
    SI ALGUIEN ME HA VISTO QUE ME DIGA DONDE ESTOY...
    Mensajes
    4,955

    Impresionante historia......

    La Historia de Armando Socarrás: De cómo un polizón sobrevivió a la hipoxia
    En este artículo, Armando Socarrás narra su viaje como polizón en un vuelo de Iberia de La Habana a Madrid, logrando sobrevivir a la hipoxia

    Los motores del DC-8 de Iberia tronaron en un ensordecedor crescendo mientras el gran avión rodaba hacia el lugar en el que nos encontrábamos acurrucados entre la alta hierba, justo al final de la pista del aeropuerto de José Martí, en La Habana. Durante meses, mi amigo Jorge Pérez Blanco y yo habíamos estado planeando viajar como polizones en el compartimento para las ruedas de este vuelo, el Iberia 904, que enlazaba sin escalas La Habana con Madrid una vez por semana. Ahora, en el atardecer del 3 de junio de 1970, nuestro momento había llegado.

    Nos dimos cuenta de que éramos bastante jóvenes para estar tomando tan gran riesgo, yo tenía 17, Jorge 16. Pero los dos estábamos determinados a escapar de Cuba, y nuestros planes habían sido cuidadosamente decididos. Sabíamos que los aviones comerciales de salida rodaban hasta el final de la pista de 11.500 pies, paraban momentáneamente antes de dar media vuelta y después aceleraban estruendosamente por la pista para despegar. Llevábamos zapatos con suela de goma para ayudarnos a trepar por las ruedas y cargábamos con cuerdas para asegurarnos a nosotros mismos dentro del compartimento para las ruedas. También habíamos tapado nuestros oídos con algodón como protección contra los alaridos de los cuatro motores. Ahora estábamos tendidos sudando de miedo mientras la enorme aeronave giraba sobre sí cambiando de postura, el avión despegaba aplastando la hierba de nuestro alrededor. “¡Vamos a correr!”, le grité a Jorge.

    Corrimos sobre la pista y esprintamos hacia las ruedas de la parte izquierda del avión momentáneamente parado. Cuando Jorge empezó a trepar por los neumáticos de 42 pulgadas de altura, vi que no había espacio suficiente para ambos en un solo compartimento. “¡Probaré en el otro lado¡”, grité. Rápidamente, trepé por las ruedas de la derecha, me agarré a una punta y, girando y retorciéndome, me empujé a mí mismo dentro del oscuro compartimento. El avión empezó a rodar inmediatamente y me agarré a alguna maquinaria para evitar caer. El estruendo de los motores casi me ensordece.


    Un DC-8 de Iberia




    Cuando empezamos a ser transportados por el aire, las enormes ruedas dobles, todavía ardiendo por el despegue, empezaron a plegarse en el compartimento. Intenté allanarme a mí mismo contra la cabecera, mientras se acercaban más y más entonces, desesperado, las empujé con mis pies. Pero presionaron fuertemente hacia arriba, apretándome aterradoramente contra el techo del compartimento.

    Justo cuando sentía que iba a ser aplastado, las ruedas se bloquearon en su sitio con las puertas de la plataforma bajo ellas cerradas, hundiéndome en la oscuridad. Ahí estaba, literalmente metido a presión en mi armazón de cinco pies y cuatro pulgadas y 140 libras, entre un laberinto de conductos similares a espaguetis y maquinaria. No podía moverme lo suficiente como para atarme a mí mismo a nada, así que aguanté mi cuerda detrás de un tubo.

    Después, antes de que tuviera tiempo para recobrar mi aliento, las puertas de la plataforma se abrieron de repente y las ruedas se extendieron hacia afuera, en su posición de aterrizaje. Resistí por mi querida vida, balanceándome sobre el abismo, preguntándome si habría sido descubierto, si el avión estaba volviendo atrás para entregarme a la policía de Castro. En el momento en el que las ruedas empezaron a retraerse hacia dentro, vi algo de espacio extra entre la maquinaria, donde podría apretar sin peligro. Ahora sabía que había espacio para mí, aunque apenas podía respirar. Después de unos breves minutos, toqué una de las ruedas y descubrí que se habían enfriado. Tomé algunas aspirinas contra el estruendoso ruido y empecé a desear haber traído algo de más abrigo que mi ligera camiseta deportiva y mis pantalones de trabajo.

    Arriba, en la cabina del vuelo 904, el Capitán Valentín Vara del Rey, de 44 años, había establecido la rutina de vuelo nocturno, que finalizaría en ocho horas y 20 minutos. El despegue había sido normal, con el avión y sus 147 pasajeros, más los 10 miembros de la tripulación, despegando a 170 mph. Pero, justo después del despegue, algo extraño había sucedido. Una de las tres luces rojas en el panel de mando había permanecido encendida, indicando una retracción impropia del tren de aterrizaje.

    “¿Está teniendo alguna dificulta?”, preguntó el controlador aéreo.

    “Sí”, respondió Vara del Rey. “Hay una indicación de que la rueda derecha no ha cerrado correctamente. Repetiré el procedimiento”.

    El capitán volvió a hacer descender el tren de aterrizaje y después lo volvió a subir. Esta vez, la luz roja se apagó.

    Achacando el incidente a una malfunción de poca importancia, el capitán centró su atención en ascender a la altitud de crucero planeada. Cuando se estaba estabilizando, observó que la temperatura en el exterior era de 41 grados Fahrenheit. Dentro, las bonitas tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) empezaron a servir la cena a los pasajeros.

    Temblando de manera incontrolable a causa del frío glacial, me pregunté si Jorge habría conseguido situarse en el compartimento de la otra rueda y empecé a pensar sobre lo que me había conducido a esta desesperada situación. La comida era escasa y estaba estrictamente racionada. La única diversión que tenía era la de jugar a béisbol y salir a caminar por el rompeolas con María Esther. Cuando cumplí los 16, el gobierno me embarcó hacia un centro de formación profesional en Betancourt, un pueblo con plantaciones de azúcar de caña en la provincia de Matanzas. Allí se suponía que debía aprender a soldar, pero las clases se interrumpían a menudo para enviarnos a plantar caña.

    A pesar de mi juventud, ya estaba cansado de vivir en un estado en el que se controlaba la vida de todo el mundo. Soñando con la libertad, quería ser un artista y vivir en Estados Unidos, donde tenía un tío. Sabía que miles de cubanos habían llegado a América y estaban bien allí. Cuanto más se acercaba el momento de mi reclutamiento, más pensaba en intentar huir. Pero, ¿cómo? Sabía que dos aviones cargados de gente estaban autorizados a ir de La Habana a Miami cada día, pero había una lista de espera de 800.000 personas para esos vuelos. Además, si firmas para marcharte, el gobierno te mira como a un gusano y tu vida empieza a ser menos soportable.

    Mis deseos parecían ser vanos. Entonces conocí a Jorge en un partido de béisbol en La Habana. Después del partido, empezamos a hablar. Descubrí que Jorge, como yo, estaba desilusionado con Cuba. “El sistema te quita la libertad para siempre”, se lamentaba. Jorge me descubrió la existencia del vuelo semanal a Madrid. En dos ocasiones fuimos al aeropuerto de reconocimiento. Una de ellas, un DC-8 despegó y voló directamente sobre nosotros las ruedas todavía estaban bajas y pudimos ver el espacio dentro de su compartimento. “Hay suficiente espacio para mí allí”, recuerdo que dije.

    Estos eran mis pensamientos mientras yacía tendido en la gélida oscuridad, a más de cinco millas sobre el Océano Atlántico. Por entonces, habíamos estado en el aire cerca de una hora y estaba empezando a marearme a causa de la falta de oxígeno. ¿Realmente hacía sólo unas pocas horas que había pedaleado con Jorge bajo la lluvia y escondido entre la hierba? ¿Estaría Jorge a salvo? ¿Y mis padres? ¿Y María Esther? Caí en la inconsciencia.

    El sol brillaba sobre el Atlántico como una enorme esfera dorada, con sus rayos centelleando en el fuselaje plateado del DC-8 de Iberia mientras éste cruzaba la costa europea sobrevolando Portugal. Con el fin del vuelo de 4.636 millas en mente, el capitán Vara del Rey inició el descenso hacia el aeropuerto de Madrid-Barajas. La llegada sería a las 8 de la mañana (hora local), comentó el capitán a los pasajeros por el intercomunicador, y el tiempo en Madrid era soleado y cálido. Poco después de sobrepasar Toledo, Vara del Rey bajó el tren de aterrizaje. Como siempre, la maniobra fue acompañada de una sacudida cuando las ruedas golpearon la estela turbulenta y una turbulencia de 200 mph se arremolinó a través del compartimento de las ruedas. Ahora que se acercaba la aproximación final y una racha de llamas y fuego se desprendió de las llantas cuanto el DC-8 tocó la pista a unos 140 mph.

    Fue un aterrizaje perfecto, sin sacudidas. Después de un breve briefing de comprobación post vuelo, Vara del Rey bajó por las escaleras de la rampa y esperó en la parte delantera del avión a que llegara un coche a recogerle, cuando cerca de suyo se produjo un súbito y suave “plop”, al caer el cuerpo congelado de Armando Socarras sobre el asfalto de la pista bajo el avión. José Rocha Lorenzana, un guardia de seguridad, fue el primero en descubrir la arrugada figura. “Cuando toqué sus ropas, estaban congeladas y tan endurecidas como si fueran de madera”, dijo Rocha. “Todo lo que hizo fue emitir un extraño sonido, como un gemido”.

    “Al principio no podía creerlo”, explicó Vara del Rey acerca de Armando. “Pero después fui hacia él. Tenía hielo sobre la nariz y la boca. Y su color…”. Mientras miraba al chico inconsciente siendo atado en un camión, el comandante pensaba para sí mismo: “¡Imposible! ¡Imposible!”.



    Armando Socarrás en el hospital





    Lo primero que recuerdo después de haber perdido la conciencia es cuando golpeé el suelo del aeropuerto de Madrid. Luego me desmayé otra vez y me desperté más tarde en el Gran Hospital de la Beneficencia, en el centro de Madrid, más muerto que vivo. Cuando me tomaron la temperatura, era tan baja que ni siquiera se registró en el termómetro. “¿Estoy en España?”, fue mi primera pregunta. Y después, ¿dónde está Jorge? (Se cree que Jorge cayó del avión cuando intentaba trepar en el otro compartimento para las ruedas o que se encuentra en alguna prisión en Cuba).

    Los doctores explicaron más tarde que mi condición era comparable a la de un paciente que hubiera sido operado “congelado” –un proceso delicado que se lleva a cabo sólo en condiciones muy controladas. El doctor José María Pajares, quien llevó mi caso, denominó a mi sobrevivencia un “milagro médico” y, en realidad, me siento afortunado de seguir vivo. Pocos días después de mi fuga, recorría el hospital, jugando a cartas con el policía encargado de mi vigilancia y leyendo montones de cartas provenientes de todo el mundo. Me gustó especialmente la de una chica de California. “Eres un héroe”, escribió, “pero no muy sabio”. Mi tío, Elo Fernández, que vive en New Yersey, me telefoneó y me invitó a ir a Estados Unidos con él. El Comité Internacional de Rescate tramitó mi pasaje y ha continuado ayudándome. Ahora estoy bien. Vivo con mi tío y asisto a una escuela en la que aprendo inglés. Todavía espero poder estudiar para ser un artista. Quiero ser un buen ciudadano y hacer alguna aportación a este país, por mi amor a él. Puedes oler la libertad en el aire.

    A menudo pienso en mi amigo Jorge. Los dos conocíamos el peligro al que nos enfrentábamos y que podíamos morir en nuestro intento de escapar de Cuba. Pero valió la pena arriesgarse. Aún y conociendo los riesgos, volvería a intentar escapar otra vez.



    El habitáculo del tren de aterrizaje del avión en el que viajó Armando Socarrás


    El doctor Luis de la Serna en el compartimento del DC-8


    El doctor Serna era el Jefe del Servicio Médico de Iberia cuando ocurrieron los hechos



    http://www.extracrew.com/articulos.asp?id=869#
    INSTITUTO, GLORIA A TI,
    POR TU HONOR QUIERO VIVIR.
    VIVA ESPAÑA, VIVA EL REY,
    VIVA EL ORDEN Y LA LEY,
    VIVA HONRADA LA GUARDIA CIVIL.
    BENEMÉRITO INSTITUTO,
    GUARDA FIEL DE ESPAÑA ENTERA,
    QUE LLEVAS EN TU BANDERA
    EL LEMA DE PAZ Y HONOR.

  2. #2
    Usuario Foroaviones
    Registro
    27 nov, 08
    Ubicación
    LEVC
    Mensajes
    578
    Sencillamente estremecedor... aunque no es el primer caso que se conoce de gente que ha sobrevivido a uno de estos "viajes", y por desgracia no será el último.
    No sé a dónde nos va a llevar todo esto, pero les aseguro que será muy divertido. (Orville Wright, 1903).

  3. #3
    AITOR EAS
    Registro
    22 ago, 08
    Ubicación
    San Sebastián
    Mensajes
    2,622
    Estremecedor y raro... ¿qué se puede respirar, a 10000 metros, durante 9 horas?
    Si conozco casos parecidos, y de hecho, he estado varias veces en la Habana, y es verdad que, a menudo, ves a la policía escoltar al avión hasta cabecera, para evitar el asalto de polizones, pero el que entre en un vuelo transoceánico, sabe que está muerto.
    De hecho, yo sabía historias de cadáveres aparecidos en el pozo de las ruedas.
    Otra cosa son los vuelos cortos, a menor altitud ( los que van a Rep. Dominicana, o incluso los que, puntualmente, vuelan directamente a Florida), son vuelos de menos de una hora, pero con aviones más pequeños, cuyos pozos no tienen sitios para nada.
    No quiero afirmar que éste relato no sea verídico, no soy nadie para ello, pero desde luego, sorprendente como pocos.
    Un saludo

  4. #4
    Usuario Foroaviones
    Registro
    06 jun, 07
    Mensajes
    2,466
    Impresionante. Me ha encantado la historia... desde luego un auténtico valiente.

  5. #5
    TrollMaster.
    Registro
    18 jul, 08
    Ubicación
    Camarillas (TE)
    Mensajes
    6,275
    Lo de la Hipoxia, A mi me han contado una historia de un Piloto que en el CIMA le hicieron repetir las pruebas de la camara Hipobarica. Normal mente se hace una. A el 2 en un dia y lo citaron para la siguiente semana porque los medicos no se lo creian.
    Segun me contaron estaba tan acostumbrado a fumar y su cuerpo a sobrevivir con poco Oxigeno que la altura no le afectaba.

    Lo que hace la necesidad. Flipante.
    "Su ego extiende cheques que su cuerpo no puede pagar"- Hot Shots
    "Ser el mejor de los mejores significa, cometer errores. Y seguir adelante como todos los demas" - Top Gun


    LO QUE SEA, DONDE SEA Y CUANDO SEA

    Mi YouTube: Pulsa aquí /\ Mi Airliners.net: Pulsa aquí /\ Mi flickr: Clic aquí

  6. #6
    AITOR EAS
    Registro
    22 ago, 08
    Ubicación
    San Sebastián
    Mensajes
    2,622
    Cita Iniciado por Camarillas Ver Mensaje
    Lo de la Hipoxia, A mi me han contado una historia de un Piloto que en el CIMA le hicieron repetir las pruebas de la camara Hipobarica. Normal mente se hace una. A el 2 en un dia y lo citaron para la siguiente semana porque los medicos no se lo creian.
    Segun me contaron estaba tan acostumbrado a fumar y su cuerpo a sobrevivir con poco Oxigeno que la altura no le afectaba.

    Lo que hace la necesidad. Flipante.
    Pues álgo de eso debe haber. Montañeros famosos por todos sus "ochomiles", como Juanito Oyarzábal, son fumadores empedernidos, y, efectivamente tienen mucha capacidad para subir sin oxígeno. Varias veces había oido esa ventaja de los fumadores a vivir sin aire.

  7. #7
    Livin' la vida loca
    Registro
    27 jun, 07
    Ubicación
    bishops stortford
    Mensajes
    4,687
    venga por dios, eso es una burrada, el tio que es fumador al contrario lo que necesita es mucho mas aire especialmente cuando se hace un esfuerzo fisico

    ahora la historia estremecedora, chulisima, pero un poquitin fantasma en mi opinion, tendria que llevar o2



  8. #8
    Jonki Del JET A -1
    Registro
    31 ene, 08
    Ubicación
    En narnia
    Mensajes
    955
    Este tio Tubo lo que se llama 2 COJONES bien puestos pq se metio en el tren y no se cayo

  9. #9
    TrollMaster.
    Registro
    18 jul, 08
    Ubicación
    Camarillas (TE)
    Mensajes
    6,275
    a mi como me han explicado en fisiologia, esque a las altitudes de vuelo normales de un avion comercial existe la misma proporcion de O2 que a nivel del mar.
    Como sabeis disminuye la presion a altura, al disminuir la presion los gases se expanden, siendo sus moleculas mas grandes.
    Tambien me explicaron que nosotros respiramos por presion diferencial. Es decir el O2 pasa a la sangre por una diferencia de presiones. Entonces a esa altura no se consigue la presion para que la sangre tome el O2. De esta forma no puede transportar el oxigeno.

    Repito a grandes rasgos. No me lo explico un medico de medicina respiratoria, pero me gustaria saber si eso es verdad.

    Tambien en altura los gases del cuerpo se expanden y el nitrogeno tiende a acumularse en las articulaciones que estan dobladas. Nos recomendaron que en la medida de lo posible todas las articulaciones extiradas. Para prevernir estas acumulaciones.

    Una pregunta oto tu eres TCP, con lo cual tripulante, has pasado alguna vez la camara hipobarica?
    "Su ego extiende cheques que su cuerpo no puede pagar"- Hot Shots
    "Ser el mejor de los mejores significa, cometer errores. Y seguir adelante como todos los demas" - Top Gun


    LO QUE SEA, DONDE SEA Y CUANDO SEA

    Mi YouTube: Pulsa aquí /\ Mi Airliners.net: Pulsa aquí /\ Mi flickr: Clic aquí

  10. #10
    Usuario de Oro
    Registro
    02 jun, 07
    Ubicación
    Castellón
    Mensajes
    7,755
    Cita Iniciado por otoelpiloto Ver Mensaje
    venga por dios, eso es una burrada, el tio que es fumador al contrario lo que necesita es mucho mas aire especialmente cuando se hace un esfuerzo fisico

    ahora la historia estremecedora, chulisima, pero un poquitin fantasma en mi opinion, tendria que llevar o2
    De donde lo iba a sacar?

 

 
Página 1 de 2 12 ÚltimoÚltimo

Temas Similares

  1. Historia de la aviación: la PAN AM
    Por Sombra2 en el foro Comercial / General
    Respuestas: 19
    Último Mensaje: 09/01/2012, 01:22
  2. Impresionante NOTAM !!
    Por EUK136 en el foro Comercial / General
    Respuestas: 11
    Último Mensaje: 06/09/2008, 11:45
  3. IMPRESIONANTE pa´reir o pa´llorar
    Por steelcourtain en el foro Noticias
    Respuestas: 10
    Último Mensaje: 29/07/2008, 07:35
  4. Videos con historia
    Por Doctor House en el foro Fotos y vídeos
    Respuestas: 4
    Último Mensaje: 06/06/2008, 17:28
  5. Impresionante escalada de un 757!
    Por indigous en el foro Fotos y vídeos
    Respuestas: 28
    Último Mensaje: 19/02/2008, 18:11

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •